ESTUDIO PREVÉ FALTA DE PROFESIONALES UNIVERSITARIOS EN LOS PRÓXIMOS 20 AÑOS

Menos fondos y la falta de programas de entrenamiento y asesoría tanto en la escuelas públicas como en las universidades de California, podrían resultar en un déficit de trabajadores con título universitario en las próximas dos décadas.

Al menos eso es lo que indica un nuevo estudio dado a conocer hoy por el Instituto de Política Pública de California (PPIC).

Específicamente, la investigación advierte que para el año 2025, el estado tendrá una carencia de un millón de profesionales universitarios, lo que generará estragos tanto para empleadores como para la economía californiana que depende en gran parte de los impuestos generados por los ingresos brutos de sus trabajadores.

Hans Johnson, autor del estudio, dijo que para el 2025, el 41 por ciento de los empleos en California exigirá como requisito un título universitario, pero sólo un 35 por ciento de los trabajadores contará con uno.

“Este último año, uno de cada cinco trabajadores que no tienen un título universitario se ha quedado sin empleo. Estamos viviendo en un mundo más competitivo, y que requiere de más aptitudes”, dijo Johnson.

Agregó que una de las comunidades que podría verse más afectadas es la latina, ya que un gran porcentaje de la fuerza laboral y estudiantil de California es hispano.

El problema es que los estudiantes latinos tienen los mayores índices de deserción escolar, tanto en la escuelas públicas como en las universidades. De hecho, uno de cada tres alumnos hispanos de las secundarias de California abandona la escuela antes de graduarse y el índice de graduación en los sistemas CSU (Universidad Estatal de California) y UC (Universidad de California), también es bajo.

Adicionalmente, fuera de los 20 estados más poblados en la nación, California ocupa los escaños 19 y 18 en lo que a financiación escolar y matriculación directa de secundaria a una universidad respecta.

“Si no invertimos en preparar a los trabajadores del futuro, California no va a poder recuperarse, y tendrá que buscar trabajadores en el extranjero que puedan llenar estas plazas,” advirtió Johnson.

El estudio dice que para satisfacer la demanda de trabajadores en las próximas dos décadas, las universidades de California necesitarán graduar a 60.000 estudiantes cada año. También asevera que el estado debe invertir, no sólo en las universidades, sino en motivar a los estudiantes desde la primaria.

Sin embargo, aumentar la inversión tanto en escuelas públicas como en sistemas universitarios podría ser difícil. El gobernador Arnold Schwarzenegger ha propuesto reducir el gasto escolar en más de 7.000 millones de dólares para la educación pública y 2.750 millones para los sistemas universitarios.

El mandatario republicano también tiene contemplado eliminar las becas Cal Grant.

Robin Swanson, portavoz de la Coalición Educativa, dijo a Efe que los recortes propuestos por el gobernador dejan pocas opciones.

“Estamos viendo la eliminación de clases de verano, el cierre de varias escuelas, el despido de maestros, la erosión de clases extra curriculares o especializadas. Los más afectados son los estudiantes de bajos ingresos, las minorías, y aquellos que necesitan ayuda para salir adelante”, Swanson. “Estos recortes van a defraudar a toda una generación de estudiantes”.

Tanto UC y CSU, así como los 110 colegios comunitarios en California han reducido el número de nuevos estudiantes y elevado sus colegiaturas para absorber los recortes, dejando a miles de estudiantes sin la oportunidad de continuar sus estudios.

“Tenemos entendido que en los colegios comunitarios, 250.000 estudiantes van a ser rechazados y en los sistemas CSU unos 40.000. Estos son los sistemas con más matriculación de estudiantes latinos, lo cual quiere decir que se van a cerrar puertas que a largo plazo, van a polarizar más a nuestra sociedad y economía”, dijo a Efe el doctor Antonio Flores, presidente de la Asociación Hispana de Colegios y Universidades.

A juicio de Flores es indispensable que los sistemas continúen ofreciendo servicios de calidad, y considera que el sector empresarial privado también debe apoyar a los estudiantes.

“Creo que estas compañías tienen los recursos para invertir en los ingenieros y técnicos del futuro, para que nuestros estudiantes no sufran”, finalizó. VN

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