EN PUERTO RICO EL 2025 FUE UN AÑO HISTÓRICO PARA LA DEFENSA DE LA VIDA
Por DAVID RAMOS
Con la firma de la ley que reconoce que “el ser humano en gestación o nasciturus es persona natural”, Puerto Rico cerró un 2025 de logros históricos para la defensa de la vida. Para la senadora puertorriqueña Joanne Rodríguez Veve, fue un año “en el que se lograron avances sin precedentes”.
El 22 de diciembre, la gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González Colón, firmó la Ley 183-2025 —hasta entonces Proyecto del Senado 504—, que reconoce que el concebido, “en cualquier etapa de gestación dentro del útero materno”, es “persona natural”.
Apenas tres días antes, el 20 de diciembre, González Colón había firmado la Ley 166-2025 —antes Proyecto del Senado 3—, que determina que será “asesinato en primer grado, aquel que se cometa contra una mujer embarazada, resultando, además, en la muerte del concebido en cualquier etapa de gestación dentro del útero materno”.
También se considerará asesinato en primer grado cuando muera el concebido a causa “del uso de fuerza o violencia contra la mujer embarazada”.
Estas legislaciones se suman a la firma el 30 de octubre de la Ley 122-2025 —Proyecto del Senado 297—, que establece lineamientos para casos de abortos en menores de 15 años, determinando que al menos uno de sus padres o tutores legales debe firmar un consentimiento informado y las autoridades deben ser notificadas en casos de sospecha de violación.
Las leyes 166 y 183 tienen la firma de la autoría del presidente del Senado de Puerto Rico, Thomas Rivera Schatz, y figura como coautora —entre otros legisladores—, la senadora Joanne Rodríguez Veve.
Rodríguez Veve es la autora del proyecto aprobado como Ley 122.
“AVANCES SIN PRECEDENTES” TRAS MÁS DE CUATRO DÉCADAS
Entrevistada por ACI Prensa este 1 de enero de 2026, la senadora Joanne Rodríguez Veve señaló que “a pesar de que la mayoría de la población se había expresado consistentemente a favor de la protección de la vida de los niños por nacer, la clase política, dominada principalmente por facciones de corte progresista, no quiso dar paso a legislación alguna que representara tan siquiera un ápice en defensa del derecho humano a la vida”.
“Múltiples esfuerzos legislativos fueron derrotados por más de cuatro décadas, hasta el año 2025, en el que se lograron avances sin precedentes. En tan sólo el primer año del nuevo gobierno, la Asamblea Legislativa aprobó tres proyectos que circunvalan el tema del aborto”, dijo.
Puerto Rico es un Estado Libre Asociado de Estados Unidos; su Constitución rige internamente, pero está subordinada a la Constitución federal estadounidense. Por ello, las decisiones de la Corte Suprema de Estados Unidos, como lo fue en su momento el hoy anulado fallo del caso Roe v. Wade —que abrió en su momento las puertas al aborto en todo Estados Unidos—, se aplican también en Puerto Rico y afectan directamente su marco legal.
Rodríguez Veve subrayó que la Constitución de Puerto Rico “reconoce expresamente el derecho a la vida, reconocimiento que, según el diario de sesiones durante la redacción constitucional, se incluyó con el propósito claro de proteger la vida de los seres humanos en el vientre materno”.
“Sin embargo, nuestra intención constitucional fue desplazada por la ahora obsoleta norma jurisprudencial estadounidense establecida en Roe v. Wade. Desde entonces, Puerto Rico se convirtió en una de las jurisdicciones más laxas en materia de aborto, permitiendo que se abortara en cualquier momento del embarazo, a cualquier edad y por cualquier razón”.
Para la senadora puertorriqueña, “el cambio fundamental” producido con las leyes firmadas en estos últimos meses “estriba en el reconocimiento expreso de la dignidad de la vida humana desde el vientre materno, rescatando así la fibra moral que, como pueblo, instauramos en la redacción de nuestra Constitución en 1952”.
UN “MENSAJE CONTUNDENTE”
Rodríguez Veve señaló luego que “al reconocer al nasciturus como persona natural y jurídica, y al tipificar como asesinato en primer grado el ataque contra una mujer embarazada en el que muera el bebé, no sólo se está reconociendo la naturaleza humana del niño en el vientre, sino también la dignidad de su humanidad”.
“Es decir, no se trata únicamente de la importancia de las nuevas implicaciones legales y de las consecuencias prácticas en la aplicación del derecho, sino de un cambio todavía más profundo por su dimensión ontológica”, dijo. “El mensaje es contundente: en el vientre de una mujer embarazada no existe un objeto indescifrable sin dignidad, sino un sujeto, un ser humano en desarrollo, que tiene dignidad y cuyo valor es intrínseco a su naturaleza humana”, añadió.
Frente a las críticas que han circulado tras la firma de la ley que reconoce al nasciturus como persona, la senadora precisó que “ningún artículo de la nueva ley altera la Ley de Práctica Médica, la Ley de Emergencias Médicas ni los estándares de tratamiento en condiciones de riesgo vital”.
“La decisión clínica en escenarios de emergencia sigue basándose exclusivamente en el riesgo para la vida o la salud de la paciente. El proyecto no introduce nada que pueda impedir o retrasar ese tratamiento”, subrayó.
“Es la opinión legal de la actual secretaria de Justicia de Puerto Rico que, luego de la revocación de Roe v. Wade en Estados Unidos, en Puerto Rico el aborto se rige por el Código Penal puertorriqueño. Dicha interpretación implica que el aborto sólo es legal cuando se realiza para proteger la vida o la salud de la mujer”, dijo.
LA PROHIBICIÓN DE CIRUGÍAS DE “TRANSICIÓN DE GÉNERO”
Sin embargo, las tres leyes firmadas en los últimos meses no fueron los únicos hitos históricos en protección de la vida en Puerto Rico.
Joanne Rodríguez Veve recordó que “la aprobación de la Ley 63-2025 constituyó otro logro colosal en defensa de la dignidad de la vida humana, en específico de los menores de edad en riesgo por las corrientes del wokismo que llegaron a nuestras costas”.
La ley 63-2025 —que lleva las firmas de Rivera Schatz, Rodríguez Veve y el senador Jeison Rosa Ramos como autores— prohibe que se realicen “intervenciones quirúrgicas o tratamientos con medicamentos que alteren la biología del sexo de un menor de edad bajo el pretexto de una transición de género o como parte de un tratamiento de disforia de género”.
“Esta ley representa un freno absoluto a la utilización de menores para impulsar ideas anticientíficas y contra natura que les causan daños físicos irreversibles”, destacó Rodríguez Veve.
“Con la firma de esta ley, ningún menor de 21 años en Puerto Rico puede ser sometido a tratamientos de mutilación química o quirúrgica como parte de una moda progresista que, desde la desnaturalización del ser humano, se sirve de los más vulnerables para adelantar sus agendas”, subrayó.
Con los logros conseguidos en 2025 y con la mira en el futuro, la senadora Joanne Rodríguez Veve proyecta su trabajo en “continuar aportando a la reconstrucción de la fibra moral y humana que nos ha caracterizado como pueblo desde los albores de nuestra identidad patria”.
“Puerto Rico se forjó en el crisol de la cristiandad, y es desde nuestra herencia cultural y espiritual que busco continuar enalteciendo los valores que fueron cuna y sostén de la puertorriqueñidad”, aseguró.
“UN PUNTO DE INFLEXIÓN”
En un artículo titulado La valentía de legislar con convicción, publicado en el sitio web del Senado, Rivera Schatz resaltó que “este año legislativo 2025 marcó un punto de inflexión en la historia jurídica y moral de Puerto Rico”, resaltando que estas y otras leyes aprobadas surgen del “compromiso que hice con el pueblo de proteger los derechos fundamentales, la familia tradicional y la reafirmación de los principios y valores que nos distinguen como sociedad”.
“Estas leyes reflejan una visión de Estado que reconoce que la libertad religiosa no es una concesión administrativa, sino un derecho fundamental; que la familia no es un concepto abstracto, sino la institución y columna vertebral de una sociedad. Que la niñez requiere protección especial del poder público; y que la vida humana, desde su etapa más vulnerable, merece respeto jurídico y moral”.
“Desde una perspectiva cristiana, estas leyes se anclan en principios de conciencia, responsabilidad, mayordomía y justicia”, aseguró.
Tras advertir que “Puerto Rico enfrenta el reto de preservar su libertad sin perder su alma jurídica y moral”, el presidente del Senado aseguró que “desde la fe cristiana, se proclama que la ley debe servir a la vida, a la familia y a la paz social. Desde el Derecho, se sostiene que toda legislación será evaluada en los tribunales, como corresponde en una democracia, pero también en el tribunal de la historia”.
Rivera Schatz concluyó su artículo citando la exhortación apostólica Familiaris consortio de San Juan Pablo II: “El futuro de la humanidad se fragua en la familia”.






































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