Entrevista a Tisha Johnson, responsable de Diseño de Slate: el reto de democratizar el automóvil

Entrevista a Tisha Johnson, responsable de Diseño de Slate: el reto de democratizar el automóvil

Desde el Salón del Automóvil de Nueva York, Tisha Johnson, responsable de diseño en Slate, nos comparte su visión detrás de un vehículo pensado para responder a una necesidad histórica: ofrecer movilidad asequible sin renunciar al diseño. Su enfoque combina minimalismo, funcionalidad y una fuerte apuesta por la personalización como herramienta para conectar con el usuario.

Vocación y propósito: una idea que viene de lejos

¿Cómo llega a Slate y qué le atrajo del proyecto?
Mi trayectoria ha estado marcada por un objetivo muy claro: diseñar vehículos asequibles para personas trabajadoras. Desde finales de los 90 he querido llevar ese tipo de producto al mercado. Cuando descubrí Slate, entendí inmediatamente que era una oportunidad única para materializar esa idea. No era solo otro proyecto, era el proyecto que llevaba años esperando.

¿De dónde nace esa inquietud por la accesibilidad?
Durante mi etapa como estudiante ya planteé este problema. Imaginé a una madre soltera, con dos hijos, que necesitaba un coche fiable para poder ir a trabajar cada día. Esa historia representa una realidad muy extendida. Sin embargo, a lo largo de mi carrera nunca logré convertir esa visión en un producto real. Incluso salí del sector del automóvil buscando otras formas de ayudar a la gente a acceder a buen diseño, pero esa pregunta seguía sin resolverse.

¿Qué significa para usted este proyecto a nivel personal?
Es profundamente significativo. Es como cerrar una deuda pendiente conmigo misma y con esa idea inicial. Aquí siento que por fin estamos resolviendo un problema real, no solo diseñando algo atractivo desde el punto de vista estético.

Inspiración y enfoque: menos es más, pero de verdad

¿Qué referencias han influido en el desarrollo del vehículo?
Una de las principales ha sido el mundo de las motocicletas. Son accesibles y permiten una personalización muy directa. La gente no solo las usa, las modifica. Yo misma hago cambios muy simples, como sustituir los espejos, que alteran completamente la percepción del vehículo sin necesidad de grandes inversiones.

¿Cómo se traduce esa lógica en el coche de Slate?
Queríamos trasladar esa capacidad de intervención al usuario. En lugar de diseñar un producto cerrado, hemos creado una base abierta, un “lienzo en blanco” sobre el que cada persona puede construir su propia versión del vehículo.

¿Ha sido difícil apostar por la simplicidad?
Muchísimo. En automoción, lo habitual es añadir elementos para generar atractivo: más detalles, más capas, más complejidad. Nosotros hicimos lo contrario: reducir al máximo. Eso exige mucha precisión en cada decisión, porque cualquier elemento tiene más peso en el resultado final.

Personalización: del color a la arquitectura del coche

¿Qué papel juega la personalización en el proyecto?
Es el eje central. Hemos diseñado el vehículo para que sea intervenido fácilmente por el usuario. No se trata solo de permitir cambios, sino de fomentarlos activamente mediante puntos de acceso y soluciones diseñadas para ello.

¿Qué les ha sorprendido del comportamiento de los usuarios?
El enorme interés por el color. Pensábamos que el kit SUV sería lo más llamativo, y lo es, pero la exploración cromática ha superado todas las expectativas. La gente quiere expresarse con colores muy variados, incluso muy atrevidos.

¿Cómo han respondido a esa demanda?
Ampliando la oferta a más de 100 colores y ofreciendo opciones totalmente personalizadas. El vehículo sale de fábrica en un gris base, pero está diseñado específicamente para ser vinilado de forma sencilla.

¿El cliente puede hacerlo por su cuenta?
Sí, y eso es parte de la propuesta. Puede recibir el coche ya personalizado o hacerlo él mismo en casa. También ofrecemos soporte a través de proveedores. La clave es dar libertad total al usuario.

Accesibilidad real: coste, mantenimiento y uso

¿Por qué insistir tanto en este modelo de personalización?
Porque conecta con la creatividad de las personas y, al mismo tiempo, permite mantener los costes bajo control. Queremos que el coche sea accesible no solo en la compra, sino también en su mantenimiento y evolución.

¿Cómo evitan que los costes aumenten con el tiempo?
Diseñando todo desde el inicio con ese objetivo. No hay elementos ocultos ni costes inesperados. Por ejemplo, cambiar el color mediante vinilo es una solución mucho más económica que otros métodos y ofrece un resultado muy atractivo.

Funcionalidad: un vehículo adaptable al día a día

¿Qué ofrece el vehículo en términos prácticos?
Tiene una clara orientación funcional. La caja de carga permite transportar objetos con facilidad y responde a necesidades reales del día a día. No es solo un ejercicio de diseño, es una herramienta útil.

¿Cómo se traslada la personalización al interior?
El interior sigue la misma lógica modular. Hay elementos que pueden transformarse según las necesidades. Por ejemplo, zonas de almacenamiento pueden convertirse en sistemas de sonido, cambiando completamente la experiencia dentro del vehículo.

¿Qué configuraciones permite?
Parte de una base biplaza, pero puede transformarse en un SUV con cinco plazas añadiendo una segunda fila. Es un vehículo que evoluciona contigo.

Lanzamiento: del concepto a la realidad

¿Cómo puede el público acceder al vehículo?
A través de nuestra plataforma online, donde pueden configurarlo, experimentar con las opciones y reservarlo según sus preferencias.

¿Cuándo comenzarán las entregas?
Las primeras unidades están previstas para finales de este año. Estamos muy cerca de ver cómo esta idea se convierte en una realidad tangible en la calle.

Jose Carlos De Mier

Jose Carlos De Mier