Agentes federales detienen a una mujer embarazada de nueve meses en septiembre de 2025 tras salir de una audiencia en el tribunal de inmigración del edificio federal Jacob K. Javits en Nueva York. | Crédito: Michael Nigro/Pacific Press/LightRocket vía Getty Images.
Por TYLER ARNOLD
Dos obispos católicos estadounidenses enviaron una carta al recién confirmado secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Markwayne Mullin, solicitándole que impida que las autoridades de inmigración detengan a mujeres embarazadas y madres lactantes.
“Sin importar el estatus migratorio, no existe justificación alguna para separar a los bebés lactantes de sus madres ni para poner en peligro la salud y la seguridad de las mujeres embarazadas o de sus bebés por nacer”, expresa la carta.
La misiva está firmada por el presidente del Comité de Actividades Provida de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) y Obispo de Toledo, Ohio, Mons. Daniel E. Thomas; y el presidente del Comité de Migración de la USCCB y Obispo de Victoria, Texas, Mons. Brendan J. Cahill.
“En este sentido, les instamos encarecidamente a que extiendan los compromisos del gobierno en defensa de la vida a todas las madres, bebés y niños vulnerables en el vientre materno”, añadieron.
Los obispos afirmaron que escribieron la carta debido a los “informes alarmantes sobre madres embarazadas que no reciben la atención médica necesaria mientras se encuentran detenidas por motivos migratorios, lo que lamentablemente ha provocado abortos espontáneos en algunos casos, así como informes de madres lactantes separadas de sus bebés” durante las detenciones realizadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), organismo supervisado por el DHS.
El Departamento de Seguridad Nacional no respondió de inmediato a la solicitud de comentarios.
En la carta, los obispos añaden que escribieron “como pastores impulsados por el llamado del Evangelio a defender la dignidad de la vida humana”.
“La política de la agencia aún reconoce la vulnerabilidad de estas mujeres y sus hijos al desalentar, en general, su arresto y detención; lamentablemente, parece que esta política ya no se sigue en la práctica”, escribieron.
Los obispos solicitaron que el ICE se adhiera a la Directiva 11032.4 sobre la “Identificación y Monitoreo de Personas Embarazadas, en Posparto o Lactantes”, que establece que el ICE debe evitar, en general, la detención de mujeres embarazadas y madres lactantes por una infracción administrativa de las leyes de inmigración.
“[Seguir esta directiva] sería coherente con las recientes acciones provida de esta administración, incluidas las que fueron explícitamente acogidas por el Comité de Actividades Provida de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB) en enero”, escribieron los obispos.
Los obispos también reiteraron sus preocupaciones del año pasado, cuando afirmaron que la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP) había revocado ciertas protecciones para mujeres embarazadas y madres lactantes.
En mayo pasado, ambos comités advirtieron que el cambio de la CBP era “profundamente preocupante e inexcusable”.
La USCCB ha mantenido discrepancias con el presidente Donald Trump en materia de políticas migratorias a lo largo de su mandato. Trump ha manifestado su apoyo a las deportaciones masivas de inmigrantes que ingresaron al país ilegalmente, mientras que los obispos se han hecho eco de los llamados del Papa León XIV a favor de políticas migratorias menos severas.
En noviembre, los obispos votaron 216 a 5 a favor de un mensaje que se opone a la deportación masiva e indiscriminada de personas. En febrero, la USCCB instó a la Corte Suprema de Estados Unidos a defender la ciudadanía por derecho de nacimiento, calificando de inmorales los esfuerzos del gobierno de Trump por suprimirla.
Mullin reemplaza a la exsecretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, quien fue destituida de su cargo y designada como enviada especial para la iniciativa El Escudo de las Américas. En marzo, la USCCB declaró a EWTN News que los obispos planeaban abogar por “políticas migratorias justas que reconozcan la dignidad que Dios les ha otorgado a todos los involucrados” cuando Mullin asumiera el cargo de secretario.
En su carta sobre la preocupación por las mujeres embarazadas y lactantes detenidas, los obispos también felicitaron a Mullin por su confirmación. “Oramos para que el Espíritu Santo lo guíe en su continuo servicio a nuestro país”, escribieron los obispos. VN
Publicado originalmente en EWTN News. Traducido y adaptado por ACI Prensa.
