NOTICIAS BREVES EN LA EDICIÓN DEL MES DE JULIO

LÍDERES DE MÉXICO Y GUATEMALA, PREMIADOS EN EE.UU POR COMBATIR TRATA DE PERSONASWASHINGTON

La secretaria de Estado, Hillary Clinton, calificó como “héroes” a una subfiscal de México y un activista de Guatemala por su lucha contra la trata de personas, que afecta a hasta 27 millones de víctimas en todo el mundo.

El activista guatemalteco Leonel Dubón y la subprocuradora mexicana Dilcya García figuraron entre diez “héroes” que, según Clinton, demuestran que “acciones individuales pueden conducir a resultados asombrosos”.

Dubón fue reconocido por su labor en pro de las víctimas de la trata de personas, en particular la creación en 2009 de la ONG El Refugio de la Niñez, que ofrece vivienda a jóvenes afectadas por la explotación sexual.

Su organización “se ha convertido en un modelo para Guatemala y la región”, señaló el Departamento de Estado.

Por su parte, García fue elogiada como “pionera” del sistema de justicia de México porque, desde su puesto como subprocuradora de la Oficina del Procurador General de la República (PGR), ha entablado demandas “exitosas” en conexión con la trata de personas.

Clinton destacó la labor de los activistas durante una ceremonia en el Departamento de Estado, en la que también divulgó un informe anual sobre la lucha contra la trata de personas en 184 países.

García no sólo logró la primera sentencia en un caso de tráfico de personas en 2009, sino que también “ha logrado presentar cargos contra más de 100 presuntos traficantes, y ha forjado alianzas para proveer servicios de protección integral a las víctimas”, dijo Clinton.

“Historias como éstas y otras… nos dan esperanza porque nos inspiran y también nos indican de forma muy práctica lo que podemos hacer para marcar la diferencia” en esta lucha, agregó.

La trata de personas “ocupa el segundo lugar en el delito del crimen organizado más rentable del mundo, después del tráfico de armas y drogas, es importante darle una importante estatura”, argumentó García.

Dubón dijo que en América Latina la trata de personas afecta en particular a los niños, y que Guatemala ha empezado a coordinar acciones con otros Gobiernos para atender a víctimas provenientes de países como Colombia, Ecuador, Nicaragua, El Salvador y Honduras.

Para Dubón, la solución pasa por una mayor inversión de recursos para atender a las víctimas y aplicar las leyes para su protección; el combate a la extrema pobreza, que facilita la explotación sexual y laboral de mujeres y jóvenes, un aumento de la vigilancia en puntos fronterizos, y el fortalecimiento del sector judicial.

ESTIMAN QUE VOTO LATINO SUPERARÁ LOS 12.2 MILLONES EN LAS ELECCIONES DE 2012

WASHINGTON.- Los latinos batirán récords de participación en las próximas elecciones presidenciales en 2012, en las que se espera que unos 12.2 millones depositen su voto, según un estudio difundido por la organización NALEO.

El informe, presentado durante la conferencia anual que la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos (NALEO por su sigla en inglés) celebra este año en San Antonio (Texas), es una proyección para la que han utilizado datos de participación de las cuatro últimas elecciones presidenciales.

En los comicios del 4 de noviembre de 2008, que ganó el presidente, Barack Obama, participaron unos 9.7 millones de hispanos, según apunta NALEO, frente a los 7.6 millones que lo hicieron en 2004.

Es una participación que va en aumento y que según sus proyecciones se reflejará también en los comicios de 2012, en los que prevén que crezca el 26 por ciento hasta situarse en 12.2 millones de votantes.

Estos supondrían el 8.7 por ciento del total de los votantes del país.

Según datos de la Oficina del Censo, en las pasadas elecciones presidenciales había 206 millones de personas mayores de 18 años con derecho a votar pero poco más de la mitad lo ejerció, unos 131 millones de personas.

Las proyecciones indican que California, Florida e Illinois serán los estados que registren mayores aumentos respecto a 2008, por encima del 30 por ciento, mientras que en California, Nuevo México y Texas, al menos uno de cada cinco votantes será latino.

De hecho en Nuevo México la tasa de voto latino se espera que sea del 35 por ciento.

Según el director ejecutivo del área de Educación de la organización, Arturo Vargas, los latinos “continúan dando una nueva forma” al mapa político de Estados Unidos y tendrán un papel “decisivo” en las elecciones de 2012.

No obstante, advirtió de la necesidad de que los latinos, que son la minoría que más rápido crece en el país, se comprometan más con el proceso electoral.

“Mientras el voto latino continúa aumentando en cada elección presidencial, se necesita mucho trabajo para captar a los latinos en el proceso electoral”, aseguró Vargas en un comunicado.

De hecho, en 2008, 19.5 millones de latinos podrían votar, pero sólo la mitad lo hizo, bien porque no se registraron o porque no acudieron a las urnas.

NALEO ha identificado varias tendencias que influirán en la participación del “voto latino”, entre otras, el diálogo de los candidatos de los asuntos que importan a esta comunicad como la economía, la salud, la inmigración y la educación.

“Los votantes latinos estarán viendo de cerca cómo los candidatos tratan estos asuntos”, indica la organización, que señala que su voto también dependerá del esfuerzo hecho por los candidatos y partidos políticos para conseguir el compromiso del electorado.

El impacto de la participación de la juventud latina será otra de las claves.

Entre 2004 y 2008, la cifra de latinos entre 18 y 24 años que podían votar aumentó del 33 por ciento al 39 por ciento, es decir, uno de cada 7 votantes latinos estaba en ese rango de edad.

Otro factor será la participación de los latinos nacidos en Estados Unidos y los procedentes de otros países ya nacionalizados.

En 2012 aproximadamente 2.4 millones más de latinos nacidos en Estados Unidos tendrán 18 años, respecto a las pasadas elecciones.

La organización indica que los latinos naturalizados tienen mayores tasas de participación que los hispanos nacidos en el país. En 2008 el 54 por ciento de los latinos naturalizados votaron, frente a al 48 por ciento de los nacidos en el país.

En opinión de Vargas, tanto el candidato republicano como el demócrata, “deben trabajar activamente para atraer el voto latino y atiendan los problemas que les preocupan”.

La Oficina del Censo indicó el pasado marzo que los hispanos alcanzaron los 50.5 millones en 2010, o lo que es lo mismo, uno de cada seis estadounidenses, y contribuyeron a más de la mitad del crecimiento poblacional en este país.

Vargas recordó que los latinos tuvieron un “papel fundamental” en las elecciones de 2008 y “determinarán quién jure el cargo el 20 de enero de 2013”.

UN PERIODISTA GANADOR DEL PULITZER CONFIESA QUE ES INDOCUMENTADO

WASHINGTON.- Dieciocho años después de su llegada a Estados Unidos y cuatro después de ganar el premio Pulitzer, el periodista filipino José Antonio Vargas decidió confesar hoy lo que lleva ocultando todo este tiempo: que es un inmigrante sin papeles.

“Estoy cansado de huir. Estoy agotado. Ya no quiero esa vida”, escribe Vargas en un extenso artículo que hoy publica el diario “The New York Times”, titulado “Mi vida como un inmigrante indocumentado”.

Vargas, que compartió el Pulitzer en 2007 por su cobertura del tiroteo en la Universidad de Virginia Tech ese año, se ha labrado una meteórica carrera como periodista gracias a documentos personales falsos, según confiesa en el artículo.

Un carné de conducir obtenido gracias a elaboradas mentiras le permitió entrar como becario en el “Washington Post” en 2003, y continuar su carrera más tarde en el “Huffington Post”.

“Ese permiso caducaba el día de mi 30 cumpleaños, el 3 de febrero de 2011. Tenía ocho años para lograr éxito profesional, y confiar en que algún tipo de reforma migratoria se aprobara mientras tanto y me permitiera quedarme. Parecía que tenía todo el tiempo del mundo”, relata el periodista.

A principios de este año, cuando la fecha se acercaba, logró un nuevo permiso de conducir del estado de Washington, válido hasta 2016.

“Esto me daba cinco años más de identificación aceptable, pero también cinco más de miedo, de mentir a gente a la que respeto y a instituciones que confían en mí, de huir de quien soy”, dice Vargas, que reconoce que esa fue la razón por la que dejó el año pasado el “Huffington Post”, y no por escribir un libro, como había dicho.

La historia de Vargas como indocumentado comenzó en 1993, cuando su madre le llevó al aeropuerto de Manila, le presentó a un desconocido y le dijo que se trataba de su tío.

“Si alguien preguntaba por qué iba a América, tenía que decir que iba a ir a Disneylandia”, recuerda.

En realidad, se dirigía a Mountain View, cerca de San Francisco para vivir con sus abuelos, con la promesa, que nunca se cumplió, de que su madre se encontraría con él en unos meses.

El joven Vargas no se dio cuenta de su situación ilegal hasta cuatro años más tarde, cuando trató de sacarse el carné de conducir y un agente de California le dijo que su “tarjeta verde”, que otorga el permiso de residencia, era falsa.

“Entonces decidí que nunca debía dar a nadie una razón para dudar de que era estadounidense. Me convencí a mí mismo de que si trabajaba lo suficiente, si conseguía suficientes cosas, se me recompensaría con la ciudadanía. Sentía que podía ganármela”, indica.

Y en la superficie, reconoce que ha creado una buena vida, que ha vivido el “sueño americano”.

“Pero sigo siendo un inmigrante indocumentado. Y eso significa vivir en una realidad diferente. Significa pasar cada día con miedo de ser descubierto. Significa no contar casi nunca a nadie, ni siquiera en aquéllos más cercanos, quién soy realmente”, agrega.

“Cuanto más conseguía, más asustado y deprimido me volvía. Estaba orgulloso de mi trabajo, pero siempre había una nube negra sobre él, y sobre mí”, apunta Vargas.

En una entrevista con la cadena ABC, el periodista aseguró hoy que ha decidido contar la verdad “para luchar por los derechos de los inmigrantes y por el Dream Act”, un proyecto de ley estancado en el Congreso que legalizaría a los jóvenes que llegaron a EE.UU con menos de 16 años y desean estudiar o ingresar en el Ejército.

“Veía en la televisión a esos estudiantes marchando desde Miami hasta Washington, y pensaba: José, tienes que hacer algo”, afirma.

Vargas, que ha lanzado una página web titulada “Define ‘estadounidense'”, es consciente de que podría ser deportado.

“No sé cuáles serán las consecuencias de contar mi historia”, admite. “Pero sé, en el fondo de mi corazón, que soy estadounidense”. VN

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