8,645 VELAS ILUMINAN EL PARLAMENTO DE FINLANDIA EN VIGILIA PROVIDA POR LOS NO NACIDOS
Velas se alinean en las escaleras del Parlamento de Finlandia en Helsinki al anochecer el 21 de marzo de 2026, durante la vigilia provida “Muistamme”. | Crédito: Jaakko Haapanen
Miles de velas iluminaron las escalinatas del Parlamento de Finlandia en Helsinki el 21 de marzo, mientras defensores de la vida realizaron una vigilia pública en conmemoración de los niños perdidos por el aborto.
Organizado por el grupo provida finlandés Oikeus elämään ry, el evento “Muistamme” (“En recuerdo”) contó con 8.645 velas, una por cada aborto realizado en Finlandia en 2024.
Johannes Laitinen, uno de los organizadores, explicó que aproximadamente 100 participantes previamente seleccionados fueron invitados a encender las velas, elegidos por su vínculo personal con la pérdida de niños por el aborto. También se dio la oportunidad al público en general de participar en el encendido durante la vigilia.
Después de encender las velas, los participantes guardaron un minuto de silencio, mientras voluntarios permanecieron durante la noche mientras la instalación continuaba iluminando el centro de Helsinki.
UN TESTIMONIO PÚBLICO EN EL CORAZÓN DE HELSINKI
En declaraciones a EWTN News, Kirsi Morgan-MacKay, presidenta de la Asociación Derecho a la Vida de Finlandia, señaló que la vigilia buscaba tanto honrar a los no nacidos como confrontar a la sociedad con la magnitud del aborto en el país.
“El evento creó una imagen que tocó los corazones de las personas y quizás las hizo detenerse a pensar cuántos niños se pierden realmente cada año debido al aborto”, afirmó.
Morgan-MacKay añadió que la vigilia también pretendía reconocer el dolor, muchas veces no expresado, que experimentan las mujeres y las familias afectadas por el aborto.
Indicó que líderes de múltiples denominaciones cristianas asistieron al evento, lo que los organizadores consideraron una señal alentadora de un mayor compromiso eclesial.
“Siempre hemos esperado que las iglesias se unan para defender la vida de los niños no nacidos”, dijo, explicando que el aborto no es solo un tema político, sino “un asunto espiritual, ético y moral”.
También se celebró un encuentro de oración vinculado a la vigilia en la Iglesia de Lutero en Helsinki, donde clérigos de comunidades luteranas, presbiterianas y católicas ofrecieron oraciones. En representación de la Iglesia Católica, Jean Claude Kabeza, vicario general de la Diócesis de Helsinki, transmitió los saludos del Obispo Raimo Goyarrola.
EL ESTADO DE BIENESTAR Y LOS LÍMITES DEL APOYO SOCIAL
Aunque valoró la reputación de Finlandia por su sólido sistema de bienestar social, Morgan-MacKay señaló que muchas mujeres que enfrentan embarazos en crisis siguen experimentando una profunda soledad.
“Muchas mujeres y familias siguen estando solas en medio de una crisis”, afirmó, añadiendo que la soledad y la falta de apoyo persisten incluso dentro de las propias familias.
También observó que en Finlandia la vida de los no nacidos a menudo no es valorada cuando un embarazo no es deseado. Señaló que las mujeres que enfrentan un embarazo no planificado, a veces en estado de shock, pueden ver el aborto como una salida “fácil”, especialmente cuando el aborto farmacológico se presenta como un simple “procedimiento”.
Morgan-MacKay también llamó la atención sobre el marco liberal del aborto en Finlandia, en particular la mayor accesibilidad del aborto farmacológico, argumentando que las mujeres pueden verse presionadas a tomar decisiones apresuradas sin un adecuado acompañamiento.
“A veces el sistema de salud ofrece el aborto como la única opción. Muchas veces, estas mujeres necesitan espacio para detenerse, pensar bien las cosas y recibir apoyo real”, dijo.
Añadió que, aunque el movimiento provida en Finlandia sigue siendo relativamente pequeño, está creciendo gradualmente, con una mayor conciencia sobre las consecuencias sociales y personales del aborto. Expresó especial aliento por la participación de jóvenes, especialmente hombres jóvenes, afirmando que cree que “Dios está levantando una nueva generación provida”.
LA PERSPECTIVA MÉDICA DE UN OBISPO SOBRE EL ABORTO
EWTN News también conversó con Mons. Goyarrola, quien manifestó su esperanza de que Finlandia pueda ser más receptiva a los valores provida, a pesar de que el aborto sigue siendo un tema sensible y a menudo tabú en la vida pública.
Sus comentarios tienen un peso adicional en el debate debido a su formación médica. Antes de ingresar al sacerdocio, se formó como médico, graduándose en Medicina y Cirugía por la Universidad de Navarra en 1992, y desde 2022 realiza investigaciones doctorales en cuidados paliativos en la Universidad del Este de Finlandia.
Basándose en su experiencia, ha escrito ampliamente sobre cuestiones sociales para el público general, siendo autor de “Ihmiselämää äidin kohdussa” (“La vida humana en el vientre materno”), sobre el aborto, y “Arvokas kuolema” (“Una muerte digna”), sobre la eutanasia.
Reflexionando sobre su experiencia, Goyarrola señaló que las conversaciones sobre el aborto requieren claridad y compasión, más que confrontación.
“Creo que el lenguaje positivo es lo que realmente llega a las personas y abre los corazones a la reflexión”, dijo. “La Iglesia habla en defensa de la vida ofreciendo soluciones reales a problemas reales y proponiendo formas de prevenir el aborto”.
“Nadie celebra el aborto como una experiencia alegre”, añadió.
SIGNOS DE CAMBIO ENTRE LOS JÓVENES FINLANDESES
Al evaluar el clima cultural, Mons. Goyarrola afirmó que históricamente ha sido difícil hablar abiertamente del aborto en la sociedad finlandesa.
“El aborto ha sido durante mucho tiempo un tema tabú en Finlandia, y en gran medida aún lo es”, señaló, indicando que el debate público suele centrarse de forma limitada en “el derecho de la mujer sobre su propio cuerpo”.
Sin embargo, el obispo destacó que las generaciones más jóvenes parecen estar cada vez más dispuestas a abordar el tema con mayor profundidad.
“Entre los jóvenes, el tema empieza a discutirse más abiertamente y con muchas preguntas serias”, indicó.
Mons. Goyarrola explicó que, dado que más del 90% de los abortos en Finlandia se realizan por razones sociales y no médicas, las causas subyacentes deben abordarse también desde el ámbito social. Pidió “mejor educación, acceso a la información, estilos de vida más saludables y mayor responsabilidad personal, así como apoyo al matrimonio y a la vida familiar”.
Añadió que la Iglesia debe seguir promoviendo una visión concreta de la familia y de la dignidad humana: “Buscamos promover una cultura que valore la vida, la familia y la esperanza”.
También señaló que la Iglesia Católica en Finlandia intenta hablar sobre la “necesidad de más niños en la sociedad”, no por razones económicas o laborales, sino por el futuro mismo del país.
“Espero que podamos hablar del aborto y de la vida en el vientre materno sin prejuicios, de manera racional y reflexiva”, concluyó. “Solo mediante un diálogo abierto y respetuoso podremos comprender mejor la complejidad del tema y buscar soluciones humanas y responsables”. VN
Publicado originalmente en EWTN News. Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa.





































Redes Sociales