JOVENCITOS MISIONEROS AL SERVICIO DE OTROS MENOS AFORTUNADOS

JOVENCITOS MISIONEROS AL SERVICIO DE OTROS MENOS AFORTUNADOS

Miles de estudiantes se reunieron en la Catedral de Nuestra Señora de los Ángeles para la Misa anual de la Asociación de la Infancia Misionera

Por MICHAEL WAHLE
Fotografías de VICTOR ALEMÁN

La Catedral angelina recibió una importante afluencia de jóvenes en la mañana del 26 de octubre, cuando los estudiantes de primaria y secundaria de 60 Escuelas Católicas de toda la Arquidiócesis de Los Ángeles se reunieron para la Misa anual de reconocimiento de la Asociación de la Infancia Misionera (MCA).

Fundada en 1843, la MCA es, según su página web, “una organización dedicada a fomentar en los niños una concientización acerca de la naturaleza misionera de la Iglesia”. Ahora en su año 16º de existencia, la Misa de la MCA es la mayor reunión anual de estudiantes de Escuelas Católicas del mundo, con más de 3,500 que asisten al evento cada año.

“Es una Misa de Acción de Gracias que busca enseñarle [a los niños] a ser misioneros de la Iglesia por su bautismo”, explica la coordinadora del programa, Denise Barajas. “Ya están siendo misioneros desde este momento cuando ayudan a los demás, por sus sacrificios al dar de lo suyo a los demás y muy especialmente por sus oraciones. Las oraciones de los niños y niñas son tan inocentes y hermosas… A Dios le gustan especialmente sus oraciones. Nosotros queremos que ellos oren por sus hermanos y hermanas en Cristo que son menos afortunados que ellos”.

La Misa fue celebrada por el Arzobispo José H. Gomez, a quien se unió como concelebrante el Padre Gary Wiesmann, que actualmente presta sus servicios en la Arquidiócesis de Mandeville, Jamaica, una de las Arquidiócesis más pobres del Caribe. En su homilía, el Padre Wiesmann les predicó a los menores, diciéndoles: “Ustedes, cuando se reúnen como grupo, son la luz del mundo”.

También compartió algunas reveladoras historias acerca de las personas afectadas por la pobreza con quienes él se encuentra en Mandeville; el tipo de personas que se benefician de los esfuerzos de caridad de los niños locales a través de la MCA, tales como una madre que sacrificó su propia comida para que su familia pudiera comer. O una niña con problemas médicos que fácilmente podría haber sido tratada en un país del Primer Mundo como Estados Unidos, pero que quedó con graves complicaciones debido a la incapacidad de su familia para pagar una atención médica adecuada.

“Cuando compartes historias con los niños, se conectan contigo; en cambio, cuando les presentas solamente el ángulo teológico, los pierdes”, anota el Padre Wiesmann. “Trato de contarles historias que los ayuden en su propia vida espiritual -espero-, historias que también los animen a ser misioneros que promuevan la vida espiritual de los pobres; historias que los ayuden a ser más y más conscientes de nuestra llamada bautismal como católicos para ayudarnos no sólo a nosotros mismos, sino también a los demás”.

Y los niños respondieron a esa llamada a ayudar a los demás de una manera excepcional este año, reuniendo $124 mil a través de diversas campañas de recaudación de fondos de la MCA. El gran total final, según lo determinado por los Secretariados Internacionales de las Sociedades Misioneras Pontificias del Vaticano, se dividirá en cuatro partes iguales, para beneficiar a las naciones de Uganda, Perú, India y Papúa Nueva Guinea.

Además, se recogió la asombrosa cantidad de $294,000 para la campaña de MCA, “Ayuda para el Ecuador”, que beneficia a las familias de la costa de Ecuador cuyas casas fueron devastadas por un terremoto en abril, y la colecta de la Misa se destinó al Padre Wiesmann para que la llevara consigo de regreso a Mandeville.

‘… ¡MIREN LO QUE SU TRABAJO HA HECHO POR LOS DEMÁS, EN TODO EL MUNDO!’

Con el fin de reunir el dinero, los niños de toda la Arquidiócesis trabajaron junto con sus compañeros de clase para organizar una amplia gama de eventos únicos de recaudación de fondos. La Misa, así como también la subsiguiente y alegre celebración en el patio de la Catedral de Los Ángeles (que fue preparada por In & Out y contó con un DJ en vivo), sirvieron como un recordatorio visual para los estudiantes de que otros niños de toda la Arquidiócesis también se están uniendo a ellos en su esfuerzo por convertirse en misioneros de los pobres, y de que, cuando sus esfuerzos se combinan entre sí, realmente hacen una diferencia.

“Queremos tener una enorme Misa del Día de Acción de Gracias para decirles ‘¡miren lo que su trabajo ha hecho por los demás, en todo el mundo!’, y también para conectar a los estudiantes con sus hermanos y hermanas de toda la Arquidiócesis”, explica Barajas. “Para que ellos, realicen la conexión y digan ‘¡wow! ¡Hay otros estudiantes exactamente como yo, que también están ayudando a los niños de todo el mundo!’ Esto lo hace algo real y tangible. Somos una comunidad completa. Somos el Cuerpo de Cristo. Los ayuda a ver el panorama de que todos estamos juntos en esto y de que todos podemos lograr una diferencia. No se trata sólo de ellos y de su escuela”. “Ellos son increíblemente dedicados a la oración e increíblemente atentos a escuchar la Palabra de Dios”, añade Wiesmann acerca de la gran cantidad de estudiantes que asistieron a la Misa. “A los niños les encanta estar juntos y les encanta lo que están haciendo. Es importante para ellos estar reunidos en grupos”.

La Misa se destacó también por la presentación de los ganadores del “Concurso Nacional de Arte Navideño de Los Ángeles”, en el cual, la primaria Católica y los estudiantes de secundaria de todo el país presentaron trabajos de arte que representan, de alguna manera, la Natividad, y 24 de ellos fueron seleccionados para ser exhibidas en la Basílica del Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción, en Washington, D.C. durante el Adviento y la Navidad de 2016.

La alumna de séptimo grado, Gladeline Rufo, de la Escuela de Santo Domingo, en los Ángeles, fue la ganadora nacional, y la alumna de quinto grado, Gabriela Olivo, de la Escuela del Sagrado Corazón, en Lancaster, fue la ganadora del gran premio nacional. “Estaba un poco nerviosa, porque nunca antes había ganado un premio en arte, pero estoy realmente emocionada”, dijo Olivo al ganar el mayor galardón. “¡No podía creer cuánta gente estuvo aquí hoy!”, agregó con una gran sonrisa. “Fue algo realmente increíble”. VN

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