DIETA SANA PARA ESTAR MÁS ACTIVOS

DIETA SANA PARA ESTAR MÁS ACTIVOS

En las fiestas decembrinas en que por lo general se come en exceso, tengamos en mente que una dieta balanceada no sólo beneficia al cuerpo, sino también a la mente, en especial cuando nos vamos acercando a la tercera edad. En esta etapa, el cuerpo pierde gradualmente masa ósea y muscular y adquiere grasa cuando se envejece. Además, una buena alimentación promueve una mayor lucidez. Por eso, es necesario tener en cuenta:

• PROTEÍNA. Las proteínas adquieren mayor importancia con los años, pues nos ayudan al mantenimiento de la salud del sistema inmunológico, y evitan la pérdida de masa muscular. Consulte con su médico acerca de las varias formas mediante las cuales puede incorporar proteínas de alta calidad, como pescado, huevos y aves a su dieta.

• CARBOHIDRATOS Y FIBRA. Una dieta con la cantidad ideal de fibra le ayudará a evitar el estreñimiento. Los carbohidratos son necesarios porque proporcionan una fuente apropiada de energía, algo que necesitan las personas mayores para mantener un estilo de vida menos sedentario.

• CALCIO. Las enfermedades óseas como la osteoporosis pueden resultar de una deficiencia en las reservas de calcio. Debido a que la osteoporosis debilita los huesos y los hace más vulnerables a rupturas, el consumo de calcio es esencial para evitar rupturas potencialmente debilitantes. Aquéllos a quienes no les gusta la leche ni otros productos lácteos, pueden considerar un suplemento de calcio, o incluir regularmente brócoli a su dieta diaria, una buena fuente de calcio.

• AGUA. La deshidratación es muy común entre los ancianos, debido a la reducción del contenido general de agua en el organismo. Aunque no tengan sed, deben beber agua en cada comida. Con frecuencia, la pérdida de niveles de líquido en el cuerpo puede producir fatiga. La cantidad de agua que debe tomar depende del peso corporal de cada persona, por lo que debe consultar con su médico y seguir al pie de la letra sus recomendaciones.

• UN POCO DE GRASA. Si bien es importante que los ancianos limiten la ingestión de grasa, ésta sigue siendo una importante fuente de energía, así que no conviene eliminarla totalmente. Los productos lácteos con poca grasa y las carnes magras proporcionan las vitaminas necesarias para el mantenimiento de la salud. Es necesario consultar con el médico antes de realizar cualquier cambio en la dieta.

NO ABANDONE EL EJERCICIO

Estar en edad avanzada no implica tener que dejar de practicar ejercicio físico, siempre y cuando lo realice en forma moderada y consultando a su médico ante de empezar. Aquí hay algunas sugerencias para iniciar una rutina que dará beneficios a su cuerpo y mente.

* No inicie precipitadamente una rutina. Primero estire brazos, piernas y espalda.

* Comience despacio. No trate de hacer mucho en poco tiempo. Comience caminando 10 minutos, antes de pasar a 20, y luego a media hora. Si desea practicar ejercicios con pesas y aparatos, hable con un instructor para ver cuánto peso puede levantar y cómo usar los aparatos.

* No se alarme si siente un poco de dolor o fatiga. Preste atención a su cuerpo: si siente mareos, falta de aire o un dolor de cabeza súbito, sudor excesivo o dolor en el pecho, estómago u otra parte, debe interrumpir el ejercicio.

* Si toma medicamentos o padece un trastorno que altere su ritmo cardíaco, no utilice el pulso como indicador de la rapidez con que late el corazón o cómo debe estar latiendo.

* Use el equipo de protección adecuado, de buena calidad y que se ajuste correctamente.

* Esté atento al clima. Si hace calor, ejercítese temprano en la mañana o a primera hora de la noche. Cuando está fresco; haga ejercicio a la sombra y use ropa ligera. Si hace frío, use varias capas de ropa.

* Beba agua antes, durante y después de los ejercicios para evitar la deshidratación.

* La relajación cuando termina de hacer ejercicio, es tan importante como el calentamiento. Estire brazos, piernas y espalda para llevar el ritmo cardiaco a su nivel normal. VN

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